lunes, 9 de septiembre de 2013

20 de Septiembre - DÍA DEL LIBREPENSAMIENTO




20 de Septiembre:

Día del Libre-Pensamiento


Los Libre-pensadores del mundo conmemoramos el 20 de Septiembre de cada año, el “Día del Libre-Pensamiento”, que significa poner de relieve y renovar el compromiso con la lucha por la Libertad de Conciencia, por el predominio de la Razón, y contra todo oscurantismo.

Conmemoramos, el próximo 20 de Setiembre de 2013, el 143° Aniversario del ingreso triunfal a Roma de las fuerzas patrióticas garibaldinas que buscaban la Unidad Italiana, y que para eso debían derrotar a las fuerzas del Vaticano aliadas al Imperio francés de Napoleón III. Significó la derrota del poder temporal del Papa, y de los regímenes absolutistas de derecho divino (del cual solo queda hoy en Europa el Vaticano), y debido a ello, simbólicamente, este hecho es visto como un mojón en la Historia Universal que marca el triunfo de la Razón y de la Libertad de Conciencia sobre los Dogmas; el afianzamiento de los ideales democráticos y republicanos, la necesaria separación de la iglesia y del Estado y la construcción de un Estado laico.

Por ello, el 20 de Setiembre se considera el Día de la Unidad Italiana; pero, para los librepensadores y humanistas del universo, también es símbolo de libertad, y se lo conoce como el Día de la Libertad de Pensamiento. Nuestro país le dio fuerza legal por ley del año 2004.

Hoy, la situación en muchos aspectos puede ser diferente a la del siglo XIX. En este Siglo XXI los desafíos pueden ser otros. Pero el combate librepensador es el mismo. Las fuerzas democráticas, republicanas y secularizantes tienen el desafío de resistir y acumular fuerzas frente a los oscurantismos de todo tipo que nos quieren imponer los dogmas y fundamentalismos que anestesian y amenazan la Libertad de Conciencia de los individuos.

Esta es la primera de las Libertades. Cuándo se pretende desplazar a los ciudadanos y ciudadanas del espacio público, reduciéndolos a meros consumidores, y cuando el espacio público pretende ser ocupado o hegemonizado con símbolos religiosos y/o filosóficos particularistas, se está quebrando el Principio de Igualdad consagrado en la Constitución de la República.

Las religiones son asuntos de la conciencia privada de los individuos, totalmente respetables en un país democrático y pluralista. Pero, en un Estado Laico cómo el nuestro, deben quedar reservados al ámbito privado y a sus Templos, los cuales ya son privilegiados, dado que se les exonera de impuestos, a diferencia de los ciudadanos que deben pagarlos puntillosamente.

El Estado laico no debe profesar ni patrocinar ninguna creencia religiosa, filosófica, etc. porque de lo contrario privilegiaría alguna o algunas de ellas sobre otras, ni tampoco debe financiar sus obras, que son asimismo de carácter privado como cualquier tipo de asociación cultural u otras donde los ciudadanos se congreguen para compartir objetivos comunes. Y mucho menos aun destacar ciudadanos por sus creencias religiosas, como se hizo últimamente, para representarnos frente a autoridades de su religión. Esto nos dice de un Estado subordinado y no de un Estado Soberano.

Es extraordinariamente injusto para los ciudadanos que el Estado exonere del pago de impuestos a empresas que ayudan a entidades religiosas, constituyéndose esto en un financiamiento indirecto del estado a las mismas a través de la renuncia a percibir impuestos, que son dinero de todos los contribuyentes. Esto sucede por ejemplo con las Universidades confesionales, y el elitista liceo católico Jubilar, donde por decreto del Poder Ejecutivo (que no tuvo al momento de su implantación ninguna difusión pública) las empresas pueden descontar de sus impuestos el 75% del dinero que invierten en el mismo como ayuda.

Por eso rechazamos de plano cualquier intromisión en los asuntos del Estado Republicano de las corporaciones religiosas, etc, así cómo cualquier franquicia que los Gobernantes de turno faciliten a quienes actúen con esa pretensión, sea dándoles cargos en puestos de Gobierno, promoviendo o participando en condición de tales en actos religiosos, o facilitando por vía subrepticia subvenciones que violan la laicidad del estado, ya que este debe respetar, promover y defender la Libertad de Conciencia de todos los ciudadanos sin excepción ninguna, pues en la República todos son iguales ante la ley.

Vaya en esta fecha tan especial, nuestro sentido homenaje a los mártires y combatientes del Iibre-pensamiento cómo Giordano Bruno, José Garibaldi, José Artigas, Paulina Luisi, María Abella, Belén de Sárraga, entre tantos y tantas otros y nuestra solidaridad para con todos los hombres y mujeres que hoy son perseguidos por ser librepensadores a escala planetaria.

Hacemos un llamado fraternal y respetuoso a todos los ciudadanos y ciudadanas de la República a luchar y vencer a la apatía y resignación que se nos quiere imponer, y a participar activamente y tomar iniciativas desde la sociedad civil y desde el lugar que cada uno elija libremente, para fortalecer las instituciones y los Ideales democráticos, republicanos y laicos.

Septiembre de 2013



Consejo Nacional de la Asociación Uruguaya de Librepensadores

viernes, 31 de mayo de 2013

PASO EN ÉSTE MAYO QUE SE TERMINA...


 

El Observatorio del Laicismo apoya a la presidenta del CONCYTEC-Perú ante el acoso por la retirada de simbolos religiosos

La jerarquía católica presiona para impedir que se ejecute la medida a la vez que la tilda de laicismo antirreligioso

Documento con fecha Friday, 03 de May de 2013Publicado el Friday, 03 de May de 2013
Autor: Observatorio del Laicismo.Fuente: Laicismo.org.
Desde el Observoatrio del Laicismo hemos hecho llegar nuestro apoyo a la presidenta del CONCYTEC en Perú, que está siendo acosada por la jerarquía católica y diputados de la derecha de su país, ante la petición de que se retiren de dicho organismo público los símbolos religiosos.
María Gisella Orjeda Fernández
Desde el Observatorio del Laicismo y Europa Laica, queremos hacerle llegar nuestra más firme solidaridad y apoyo ante la polémica suscitada por su comunicación para que se retiren los símbolos religiosos de una entidad pública como es el CONCYTEC.
Su decisión es la adecuada para defender la libertad de conciencia, y por tanto de religión, de toda la ciudadanía y de cuantos trabajan en ese organismo; a la vez que es la medida correcta para que un Estado laico y democrático no privilegie ninguna opción personal, sea creencia o convicción de cualquier tipo.
Nadie, solo quienes han venido manteniendo privilegios feudales y decimonónicos, puede entender que esa medida suponga ningún ataque a las creencias o convicciones de las personas, ni una promoción de otras posiciones. Entendemos que es la firme defensa y respeto por la libertad de cada persona a tener sus convicciones, que forman parte de la conciencia y el ámbito privado de cada cual. El Estado y el espacio público debe garantizar un ámbito de neutralidad ante las creencias y convicciones.
Resulta lamentable que en pleno siglo XXI haya quienes pretendan mantener esos fueros, utilicen la manipulación y tergiversen términos para intencionadamente descalificar el laicismo, que en absoluto es contrario a la libertad de cada cual, sino que promueve la convivencia de todas las personas salvaguardando el espacio público de la injerencia de cualquier creencia particular.
 
Por todo ello, reiteramos nuestro más firme apoyo a su petición de retirada de la simbología religiosa en el CONCYTEC y nuestra felicitación por su determinación. Cuente con nuestra solidaridad y colaboración en cuanto pueda serle útil ante el acoso a que se está viendo sometida.
Peru_Gisella Orjeda, presidenta de Conytec
Gisella Orjeda, presidenta de Concytec
--------------------
Como muestra de estos ataques reproducimos la siguiente información, donde una vez más se manipula con la falsa distinción entre laicidad (positiva, buena) y el laicismo (antirreligioso), cuando en realidad lo que tratan es de utilizar el término de manera que puedan seguir manteniendo sus privilegios. Por otra parte sorprende que espíritus tan caritativos y defensores de la libertad "religiosa", sólo piensen en su religión y no en que las demás personas pueden creer o pensar de forma diferente, y tienen los mismos derechos.
La norma obliga a sus trabajadores a retirar los objetos religiosos, a pesar de que en 2011 el Tribunal Constitucional ya defendió su presencia en los espacios públicos como expresión de la tradición y cultura del país. El arzobispo Eguren afirma que este episodio “marca el inicio de la discriminación de la fe en el Perú y su identidad católica”
ForumLibertas.com
El Presidente del Instituto Solidaridad y Derechos Humanos (ISDEH), doctor Reynaldo Bustamante Alarcón, advirtió que la norma emitida por el Consejo Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación Tecnológica (Concytec), que prohíbe las imágenes religiosas en sus instalaciones, es “jurídicamente inválida y por eso debe ser rechazada”. Concytec es un organismo dependiente de la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM) de Perú.
La presidenta de Concytec, Gisella Orjeda, en un reciente correo electrónico, ordenó que en el lapso de una semana desaparezca toda representación católica o cristiana de las instalaciones de la entidad estatal, argumentando que “debemos impulsar el pensamiento crítico basado en la evidencia. Este es la piedra angular de la ciencia”.
En declaraciones para ACI Prensa, Bustamante Alarcón, Doctor en Derecho por la Universidad Carlos III de Madrid, le recordó a Orjeda que “la situación que ella motiva fue resuelta hace años por el Tribunal Constitucional”.
En efecto, en 2011 el Tribunal Constitucional (TC) del Perú, ante la demanda de un ciudadano, decidió que la Biblia y el crucifijo no violan la laicidad del Estado, y defendió su presencia en los espacios públicos como expresión de la historia, tradición y cultura del país.
¿Promoción del ateísmo?
En esa ocasión, indicó el presidente del ISDEH, “el Tribunal Constitucional desestimó la demanda y señaló que ‘la incompetencia del Estado ante la fe y la práctica religiosa no significa la promoción del ateísmo o agnosticismo con la eliminación de símbolos religiosos de la esfera pública o la imposición de una ideología antirreligiosa, ignorando las tradiciones que responden a la formación histórica, cultural y moral del Perú’”.
Esta sentencia del TC, señaló, “confirma que la decisión de la presidenta del Concytec, además de ser insólita por el desconocimiento que revela, es jurídicamente inválida y por eso debe ser rechazada”.
El doctor en Derecho explicó que la laicidad “significa que el Estado actúa y toma sus decisiones con independencia y autonomía frente al fenómeno religioso, pero respetando siempre la posibilidad de que las manifestaciones religiosas se expresen libremente y que sus razones, desprendidas de su raíz religiosa, puedan incorporarse a los ámbitos públicos”.
En cambio, el laicismo, que es lo que propone la presidenta de Concytec, “es la negación de todo contacto con lo religioso, el rechazo de cualquier argumento o manifestación de índole religiosa, que prohíbe la religiosidad o la reduce a los ámbitos exclusivamente privados”, según reporta Aciprensa.
“Por esa razón, mientras el Estado laico es propio de una sociedad plural, democrática y moderna, el Estado del laicismo es propio de un régimen beligerante, antidemocrático y excluyente”.
Reynaldo Bustamante Alarcón advirtió que “además de incurrir en esta confusión conceptual, la decisión de la presidenta del Concytec vulnera la libertad religiosa de sus trabajadores”.
“Conforme a esta libertad, toda persona tiene derecho a elegir y practicar su fe religiosa en todas sus manifestaciones, sea de manera pública o privada. El límite común es que se respete la inviolabilidad o dignidad de las personas”, señaló.Bustamante Alarcón subrayó que “nadie, incluyendo el Estado y los particulares, puede interferir” en el ejercicio de la libertad religiosa.
La Iglesia lo califica de “gravísimo”
El Arzobispo de Piura y Tumbes y Presidente de la Comisión de Familia, Infancia y Defensa de la Vida de la Conferencia Episcopal Peruana (CEP), Mons. José Antonio Eguren, calificó de “gravísima” esta norma emitida por el Concytec, que prohíbe las imágenes religiosas en sus instalaciones.
En declaraciones a ACI Prensa el 1 de mayo, Mons. Eguren denunció que “tratándose de una institución del estado, esta medida es gravísima, porque marca el inicio de la discriminación de la fe en el Perú y su identidad católica”.
“¿Qué sigue?, ¿la prohibición a la procesión del Corpus o del Señor de los Milagros?, ¿el retiro de las cruces de nuestros colegios y juzgados?, ¿la remoción de las imágenes religiosas de nuestros hospitales y parques?”, cuestionó.
En un correo electrónico enviado recientemente a todos los trabajadores del organismo estatal, su presidenta, Gisella Orjeda, aseguró que ha visto “con preocupación la proliferación de imágenes religiosas en Concytec. Las que han aumentado al punto que visitantes extranjeros de diverso origen me han hecho sorprendidas reflexiones”.
Por ello, dio un plazo de una semana para retirar toda representación católica o cristiana de las instalaciones.
“Debemos impulsar el pensamiento crítico basado en la evidencia. Este es la piedra angular de la ciencia”, escribió Orjeda, justificando su decisión.
En una comunicación difundida ayer, explicando la medida, la directiva de Concytec señaló que con ella se “defiende el derecho de cualquier ciudadano y de ellos mismos a profesar una religión libremente”.
Para monseñor Eguren, “la falta de lógica de esta medida es sorprendente, sobre todo viniendo de alguien que pretende representarnos en el ámbito de la ciencia y la tecnología y que quiere decirnos a los católicos peruanos que recortarnos la libertad es una forma de dárnosla”.
Esta disposición es un insulto a nuestra identidad cultural profundamente marcada por la fe y al derecho que tiene todo creyente a manifestar públicamente su fe y no reducirla al ámbito privado”, señaló el Arzobispo.
El Presidente de la Comisión de Familia, Infancia y Defensa de la Vida de la CEP advirtió que “los católicos peruanos no dejaremos de responder a esta violación de nuestros derechos ciudadanos”.

EDUCACIÓN LAICA EN MÉXICO

 
 
 

La CEM y la educación laica

Carlos Ornelas
El concepto de educación laica ingresó a la Constitución en 1917, desapareció en 1934 y regresó con las reformas de 1992 y 1993. El asunto medular se expresa en el artículo 3º: “… dicha educación será laica y, por lo tanto se mantendrá por completo ajena a cualquier doctrina religiosa”. 15/05/2013 03:20
La CEM y la educación laica
El 8 de mayo, la Conferencia del Episcopado Mexicano organizó mesas de diálogo para discutir sobre la educación y la laicidad. El acto fue en el Museo Soumaya de Polanco, en el marco de lo que el Vaticano denomina “Atrio de los gentiles”. Por la mañana se discutió el nuevo libro de la CEM, Educar para una nueva sociedad: reflexiones y orientaciones sobre la educación en México; por la tarde el tema fue “Laicidad y trascendencia”. Fui convidado a participar en una de las mesas.
En algún momento de la presentación de la primera mesa vespertina, se comentó que el diálogo era entre creyentes y no creyentes; distinción que no vi reflejada en los debates, que sí los hubo. En todas las mesas estuvo presente el cardenal Gianfranco Ravasi, presidente del Consejo Pontificio para la Cultura.
La mesa en que me tocó participar se denominó “Laicidad y trascendencia en el contexto mexicano”. Pienso que fui la voz discordante y, tras destacar las diferencias conceptuales entre laicismo y laicidad, me fui al grano y en diez minutos desplegué mi mensaje.
Con base en textos de Norberto Bobbio y otros autores, destaqué que el laicismo contiene una carga ideológica, como otros “ismos” (liberalismo y socialismo, por ejemplo), mientras que laicidad denota al Estado secular y regula la vida política. La laicidad, en forma resumida, “es la búsqueda sistemática y permanente de la autonomía de pensamiento. Actitud que se opone al modelo cimentado en dogmas o doctrinas que tienden a imponer a priori un cierto punto de vista y un juicio moral sobre asuntos del mundo”. Este es un concepto incluyente que descarta la concepción “jacobina” y la ideología antirreligiosa y antieclesial del laicismo.
En el análisis del caso de México, mencioné el papel de la Iglesia católica en la historia y la rebelión de los liberales que, con las Leyes de Reforma y la Constitución de 1857, quitaron a la Iglesia el monopolio sobre la moral y la conciencia de los mexicanos. Además, proclamaron la educación libre, el registro civil, la libertad de imprenta, así como supresión de los votos religiosos y del fuero de la Iglesia, la desamortización de los bienes eclesiásticos (y también de los comunales), y facultaron al poder federal para intervenir en asuntos de culto y disciplina externa de la Iglesia. Se estableció un Estado secular.
Narré que el concepto de educación laica ingresó a la Constitución en 1917, desapareció en 1934 y regresó con las reformas de 1992 y 1993. El asunto medular se expresa en el artículo 3º: “… dicha educación será laica y, por lo tanto se mantendrá por completo ajena a cualquier doctrina religiosa”. Estoy convencido del valor cívico de este texto, de que la separación de la Iglesia y el Estado fue un acierto para México y que, sin embargo, la Iglesia siempre ha tratado de regresar por ciertos (no todos) privilegios de antaño. Uno de ellos, que se enseñe religión en las escuelas públicas. Argüí en contra de esa pretensión.
Rematé mi intervención citando a Jesús Reyes Heroles, cuando era secretario de Educación Pública. En respuesta a preguntas del diputado de Acción Nacional, José González Torres, en una comparecencia ante la Cámara de Diputados, el secretario respondió: “… enseñar en la escuela oficial todas las religiones, sabiendo que pronto ese proceso va a conducir a la concentración en una sola religión y a volver a los viejos conflictos del siglo pasado... Yo pienso que el laicismo es barrera, valladar de defensa de la libertad de conciencia… no hay que confundir al laboratorio con el oratorio”.
Dado el público asistente, mi intervención no despertó aplausos (tampoco los esperaba), pero sí provocó debate. El cardenal Ravasi y los otros panelistas, cuando se refirieron al asunto que traté, lo hicieron con respeto y hasta deferencia. Al final del acto, quienes me invitaron a participar en el “Atrio de los gentiles” me felicitaron por lo que expresé. Parece que es lo que la Conferencia del Episcopado Mexicano busca, que se debatan sus posturas, aunque discordes de ellas.
Acepté participar en ese Atrio (y agradecí la invitación) no con el fin de hacerle el juego a la Iglesia en sus demandas, sino para ratificar a la CEM que entre la sociedad mexicana la educación laica es un concepto vivo, con raigambre histórica y que tiene muchos defensores.
                *Académico de la Universidad Autónoma Metropolitana

domingo, 19 de mayo de 2013

Invitación al Segundo Congreso del Librepensamiento uruguayo - A.U.L.P. Sábado 8 de Junio de 2013 - ciudad de Tacuarembó



SEGUNDO CONGRESO DEL LIBREPENSAMIENTO URUGUAYO



2º Congreso del Librepensamiento Uruguayo ‘’BICENTENARIO DE LAS INSTRUCCIONES DEL AÑO XIII’’

Ciudadanos y Ciudadanas de la República:

El próximo día sábado 8 de Junio de 2013, desarrollaremos el 2º Congreso del Librepensamiento Uruguayo en el Salón de Eventos del TACUAREMBÓ HOTEL http://www.tacuarembohotel.com.uy, calle 18 de Julio 133 en la Ciudad de Tacuarembó.

La actividad estará organizada (sujeto a los ajustes naturales que iremos procesando en los próximos días) de la siguiente manera:

1. Hora 12 a 12:15: acreditaciones delegados
2. Hora 12:30: Palabras de Bienvenida del Presidente de la A.U.L.P.,
Lic. Raúl Bula.
3. Hora 12:40: Mesa Redonda ‘’ ¿Cómo ser un librepensador en el
Siglo XXI?''
4. Hora 16:00: Comisiones de trabajo para tratar los siguientes
temas: a) estatutos; b) campaña de afiliación;  c) comunicaciones
Institucionales.
5. Hora 17:15 a 18 horas Coffee-break
5. Hora 18:05: Palabras Finales de Síntesis del Portavoz de la
Asociación Internacional del Librepensamiento, Lic. Elbio
Laxalte Terra.

La mesa redonda con el tema ‘’¿Cómo ser un librepensador en el Siglo XXI’’? estará integrada por las ponencias de los ciudadanos y ciudadanas, Alexis Saavedra, Víctor Rodríguez, Nancy Medina, Alicia Podestá, Rafael Ravera, Alicia Podestá y Raúl Bula

El costo de la matrícula de inscripción incluye coffee-breack es de $150 por persona.


Exhortamos a los librepensadores y librepensadoras de toda la República, a acompañar y apoyar éste nuevo Congreso de nuestra Asociación, participando y difundiendo la presente comunicación.



5 de Mayo de 2013
Consejo Nacional de la Asociación Uruguaya de Librepensadores